Los cambios en la sociedad y las costumbres obligan a las empresas a adaptarse rápidamente a las nuevas demandas. Sólo las organizaciones que son capaces de dar respuesta de una forma eficaz a las necesidades e intereses de sus clientes triunfan. Para hacer esto, cualquier organización debe basar su estrategia en su principal recurso: su capital humano. Por este motivo, las acciones encaminadas a “cuidar” de las personas que integran la organización son cada vez más habituales.
Si bien la Ley obliga a las empresas a realizar acciones que garanticen la salud y las óptimas condiciones de sus trabajadores, en muchas ocasiones, las organizaciones líderes se sienten comprometidas con este objetivo y son ellas mismas las que impulsan actuaciones destinadas a cumplir estos objetivos.
En esta línea, la formación encaminada a la prevención de riesgos laborales (PRL) se ha mostrado como una herramienta útil para la mejora de las condiciones laborales. Uno de los aspectos que ocupa gran consideración en la PRL son los factores psicosociales. Está demostrado que las condiciones bajo las que se desempeñan las tareas de nuestro puesto de trabajo, requieren una atención especial. Uno de los riesgos psicocociales que puede afectar muy negativamente a las condiciones laborales de los trabajadores es el
Si queremos apostar por el rendimiento en la empresa, debemos basarlo en el bienestar del personal. Sólo será posible optimizar nuestro capital humano si los trabajadores tienen una buena autoestima, se sienten comprometidos con el proyecto de empresa y se ha generado el adecuado espíritu de equipo. Sin embargo, en algunos casos se generan situaciones de conflicto que influyen muy negativamente en este objetivo. En un informe realizado por Duncan Chapell y Vittorio di Martino para la Organización Internacional del Trabajo, en 1998, se señaló un incremento de la violencia en los centros de trabajo en todo el mundo. Ésta tenía más que ver con comportamientos de tipo psicológico que con conductas de violencia física o sexual.
Estas disfunciones en las relaciones interpersonales repercuten negativamente tanto en los trabajadores (clima laboral insatisfactorio, desmotivación...), como en el funcionamiento de la empresa (incremento del absentismo, mayor accidentabilidad, disminución del rendimiento...). Por lo tanto, las empresas preocupadas por la mejora de la calidad en las relaciones y el incremento del rendimiento, deben fomentar acciones encaminadas a la formación y prevención de situaciones de conflicto laboral.
En esta línea, la formación sobre
grupo FINSI
Alojamiento y Programación: Davinchi
Diseño y Desarrollo: Dolcebit