Todo esto es una consecuencia de haber hecho un alto en el camino y haber entrado en Boxes para repostar y revisar los niveles de aquéllas áreas que tengo que tener presente en el día a día.
Es por ello, que para estar en forma y mantener una constante vigilancia de nuestra propia actuación, la formación debería ser continua en el tiempo. No necesariamente una formación con el formato tradicional, pero sí un punto de encuentro conmigo mismo donde volviera a reflexionar, evaluar, cuestionar mi repertorio de habilidades necesarias para mi trabajo o para mi vida.
Hay innumerables formas de hacerlo, desde asistir a una formación hasta leer un libro o un artículo, tener encuentros de reflexión, seguir un blog, desayunos de trabajo, seguir un curso on-line.

No es necesario buscar en el mercado “algo nuevo” y “diferenciador” cada año para que las personas estén “al día”. En realidad siempre se trata de nuestra propia actuación. Si soy líder, me ayudaría mucho tener un espacio recurrente, anual o semestral con la asiduidad que se estime en función de las características del encuentro, en el que me enfrente a mi propio liderazgo. No se trata de aprender más técnicas, teorías o conceptos. Se trata de poner en revisión y reflexión cómo estoy liderando. Sobre eso ver qué mejoras acometer, qué cambios realizar o qué aspectos mantener.
Como en un circuito, si no se entra en boxes periódicamente, nos quedaremos sin combustible y las piezas se irán desgastando.
grupo FINSI
Alojamiento y Programación: Davinchi
Diseño y Desarrollo: Dolcebit